Mario Bencastro

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Escritor salvadoreño muestra rostro
de indocumentados en EEUU

Lydia Gil. Servicio de Noticias EFE América. 12 de mayo de 1999. Birmingham, Alabama, EEUU.

El escritor salvadoreño Mario Bencastro narra en su nueva novela Odisea del norte la constante agonía del inmigrante centroamericano que cruza ilegalmente la frontera en busca de mejor vida en Estados Unidos.

Bencastro, cuya prosa comprometida con los derechos humanos ha sido el tema de estudios sociológicos y literarios, regresa al mercado latinoamericano con la publicación de su segunda novela en inglés y español simultáneamente. La misma estuvo a cargo de la editorial Arte Público Press, que cuenta con el mayor número de títulos por escritores latinos contemporáneos en Estados Unidos.

En Odisea, Bencastro hila hábilmente historias de salvadoreños forzados a dejar su patria por el conflicto civil que estalló en la década de los años 80. Entre humor y desengaño, el lector sigue los pasos del protagonista, Calixto, desde El Salvador hasta el final de su primer año en la capital de Estados Unidos. Calixto es informado que su vida corre peligro ya que alguien lo ha delatado como "enemigo del estado". Aunque esta acusación no tiene ningún fundamento, Calixto no ve otra opción que tratar de cruzar varias fronteras para llegar a Estados Unidos.

Gran parte de la acción toma lugar por medio de retrospecciones o "flahbacks" que se remontan al peligroso viaje. Por medio de reportajes periodísticos intercalados en la novela, Bencastro sitúa la acción alrededor del año 1992, cuando miles de latinos tomaron las calles de Washington para protestar la violencia policial contra los inmigrantes latinos en el área de Mount Pleasant.

Este suceso es narrado en Odisea, situando a Calixto como testigo del mismo. Tanto aquí como en el episodio inicial de la novela, en el cual Calixto presencia la muerte de un compañero que trabajaba ilegalmente junto a él limpiando ventanas, el protagonista no osa decir palabra por miedo a que le denuncien por indocumentado.

Otra historia intercalada en Odisea es la de Teresa, también inmigrante indocumentada, que es reportada a las autoridades y eventualmente deportada a su país. Su historia se narra por medio de audiencias en la corte de inmigración y, más adelante, un breve reportaje de prensa cuenta la posible suerte de esta joven de 21 años.

Odisea del norte delata a Bencastro como dramaturgo - en 1989 su obra La encrucijada se representó con gran acogida en el "Festival Bicentenario de Teatro" de la Universidad Georgetown en Washington, D.C. El diálogo fluye con gran naturalidad a través de la novela, donde algunos episodios se desarrollan exclusivamente por medio del mismo.

Se escuchan versos de baladas que ayudan a crear un ambiente dramático. Pero, sobre todo, el miedo que circula constantemente entre este grupo de inmigrantes establece la tensión dramática que se sostiene de capítulo a capítulo.

Bencastro ofrece un retrato de la comunidad de inmigrantes que permanece escondida en sótanos y hacinados apartamentos donde el sueño y la privacidad son inimaginables. Si el lector, en su deambular por la ciudad, creyera reconocer a Calixto y su historia tras un rostro anónimo desorientado por el hambre, Odisea habrá alcanzado una gran victoria.

Sólo se puede esperar que Odisea del norte se convierta en la verdadera carta de identidad para estos inmigrantes, quienes al verse convertidos en sujeto literario, se inspiren a escribir el resto de la historia que Bencastro nos deja inconclusa.